La Taurina
Es un aminoácido que interviene en la fabricación de la bilis pero que tiene una gran importancia en el contenido muscular y su función. Por tanto, es un aminoácido de libre circulación.
La taurina fue aislada de la bilis de buey por primera vez en 1827 por los científicos austríacos Friedrich Tiedemann y Leopold Gmelin. De esta circunstancia deriva su nombre.
Se trata de un aminoácido de los considerados esenciales por su rol en distintas funciones del metabolismo humano y animal, a pesar de que siguen estando en estudio muchas de sus aplicaciones porque se ha visto que su actuación es muy importante para el desarrollo y función de los músculos, pero también del cerebro y de la retina.
Se ha visto por ejemplo, que la suplementación con taurina es capaz de detener el proceso de producción de cataratas en la retina o enlentecerlo. Y de la misma forma se ha observado una mejoría en el proceso de degeneración macular con suplementación de taurina.

Los aminoácidos son compuestos esenciales de las proteínas. Se juntan para formar péptidos y éstos formarán entre sí polipéptidos que finalmente darán lugar a las proteínas. Sin embargo, la taurina, a diferencia de los otros aminoácidos, no se incorpora a las proteínas sino que circula libremente y esta libre circulación le permite involucrarse en muchos procesos metabólicos: lo mismo actúa como neurotransmisor o inhibidor de los mismos que como regulador de la fluidez de la membrana celular o actúa en la reducción de tejido adiposo o en la homeostasis del calcio, de ahí su función reguladora en la hipertensión.
Hay estudios que han observado su implicación en la reducción de peso en caso de su suplementación porque sabemos que está involucrada en la producción de bilis, lo que significa una mejor digestión de las grasas. Por ello se está estudiando su posible responsabilidad por omisión en el desarrollo de la obesidad. Hoy en día existe una importante bibliografía sobre su experimentación y funciones metabólicas.
Se ha demostrado, por ejemplo que actúa como un verdadero neurotransmisor (secreción de las neuronas), así que actúa como mensajero químico en el sistema nervioso donde tiene un importante papel en el desarrollo neuronal, en particular con la creación de nuevas neuronas o su especialización cerebral en la infancia. Y sabemos también que es muy abundante en los músculos, y en el corazón como uno de ellos.

Los deportistas la utilizan para reducir la producción de amoníaco durante su esfuerzo. Así se evitan rampas, agujetas y cansancio; porque este aminoácido azufrado sirve de regulador de la sal y del equilibrio del agua actuando como un osmorregulador (regulador por ósmosis/equilibrio iónico y salino) de la membrana celular, por lo que tiene un papel estabilizador de esta membrana celular. De ahí, que existan bebidas isotónicas para deportistas que contienen taurina.
La taurina participa en la detoxificación hepática y en la descongestión cardiovascular. Se ha demostrado que tiene un gran papel en el cambio de algunas propiedades de la membrana celular como decíamos, de manera que es capaz de activar su fluidez o de propiciar o inhibir el paso de iones o actuar sobre el ph intracelular.
Otro de los estudios en curso sobre una de las posibles aplicaciones de la taurina se refiere a su posible acción beneficiosa en la depresión o manía bipolar.
Sólo con estas enumeraciones, creemos justificada la suplementación de taurina en personas que practican un envejecimiento saludable, que hacen ejercicio físico y que necesitan controlar el peso, así como para aquellas otras que precisan de una mejor detoxificación hepática.

La taurina en el anti-envejecimiento
Si nos referimos al envejecimiento y a la capacidad de frenarlo o ralentizarlo, entonces, hemos de analizar dos apartados: el del aspecto que se materializa en una mayor rugosidad de la piel y que se refleja en particular en la expresión y en la figura, y el del envejecimiento funcional que implica dificultades en la respuesta de los órganos a una demanda o a su cometido diario. Tanto un proceso como el otro están ligados al rol muscular. De manera que la distensión de los músculos se transforma en una menor fuerza, en dificultad de movimiento o en fallos en el normal funcionamiento valvular cuando se trata por ejemplo, del corazón. O simplemente, esa distensión muscular nos produce una flacidez que es uno de los símbolos del envejecimiento que afecta al aspecto. Por tanto, todo aquello que colabore en el buen funcionamiento de los músculos no hay duda de que tiene un gran rol en el antienvejecimiento. Y ésta es la función clave de la Taurina, entre otras.
Se ha demostrado que los niveles de taurina en los músculos disminuyen después de un gran esfuerzo como un entrenamiento o también en situaciones de estrés. Y desde luego, se ha observado que las fibras musculares que no poseen taurina o que la poseen en menor grado producen menor fuerza que las que la mantienen. Por lo que se puede admitir que la taurina favorece el mantenimiento de la fuerza muscular.
Son muchas las aplicaciones de la taurina derivadas del estudio de su rol en el metabolismo humano y animal. Pero la más evidente es que la taurina actúa como regulador de la actividad eléctrica de los músculos. Por tanto, si tenemos en cuenta que este ácido orgánico disminuye en su producción natural con la edad, igual que ocurre con la mayoría de las secreciones humanas, tomarla como suplemento es siempre aconsejable como medida antienvejecimiento. Pero, es que, además, se da la circunstancia de que la taurina se halla principalmente en las proteínas animales y como es conveniente reducir el consumo de carne roja con la edad, es preciso contrarrestar la mengua de su aporte en la alimentación, con una suplementación adecuada
La Taurina

1.- Dónde se encuentra: carnes de ternera, cerdo y pollo, almendras, lentejas y avellanas. Lácteos, huevos y marisco. Garbanzos, levadura de cerveza y soja.

2.- Para qué sirve: sirve como neurotrnasmisor y osmorregulador dentro de las células y en las membranas celulares. Actúa como detoxificador. Ayuda en la producción de bilis. Ayuda en la acción de la retina y en su producción. Actúa en el desarrollo cerebral. Disminuye la diabetes y los procesos epilépticos. Actúa como antioxidante. Ayuda en el síndrome del alcohol. Ayuda al crecimiento de las fibras musculares y fortalecimiento de la musculatura. Normaliza la frecuencia cardíaca. Incrementa la retención de potasio y magnesio. Suprime la angiotensina, con lo que colabora en el mantenimiento de la tensión arterial sin subidas.

3.- Su déficit qué provoca: trastornos del sistema nervioso central, cálculos biliares, cardimiopatía, degeneración macular, trastornos en la digestión de las grasas, trastornos de la retina, trastornos neuromusculares.

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