Los antibióticos no curan, matan al agente patógeno y no es lo mismo

Son muchas las personas que sufren de infecciones bacterianas o fúngicas reiterativas. Y a menudo, los tratamientos antibióticos o antifúngicos, si bien solucionan la infección momentáneamente, disminuyen las defensas y fácilmente estas personas se encuentran en un horrible ciclo vicioso cerrado de vuelta a la infección después del consiguiente tratamiento.
Además, los microbiólogos se encuentran que los microbios patógenos han creado serotipos resistentes a muchos antibióticos y tienen serios problemas de selección. Incluso el Ministerio de Sanidad de España ha puesto en marcha diversas campañas para advertir del peligro de la administración o toma de antibióticos sin justificación.

- ¿Qué sucedería si los antibióticos dejasen de ser eficaces?
- ¿Por qué hay reticencias de las multinacionales en investigar y crear otros?
Intentaremos dar respuesta a estas preguntas:
1.- Algunos profesionales consultados opinan que mirando hacia atrás en el tiempo, antes de ser creados los antibióticos, existían las autovacunas y la gente no se moría de sepsis.
- Por lo que quizá habría que volver a las autovacunas. En particular, una vez que se ha superado la infección. Porque lo cierto es que éstas no son útiles en caso de urgencia. Sólo es posible utilizarlas cuando el peligro ya ha pasado para prevenir futuras infecciones. Pero no se hace y habría que hacerlo.
2.- Otros profesionales miran hacia la ozonoterapia como antiinfeccioso con futuro. Hay países, como Cuba que la utilizan con éxito desde hace tiempo porque se trata de una terapia barata y a la que les obligó el embargo al que han estado sometidos.
En el caso de la ozonoterapia, el problema radica en la propia toxicidad del ozono o del ozono-oxígeno que es la mezcla utilizada médicamente, la cual no es útil para tratamientos directos en caso de patologías pulmonares o infecciones internas.

¿Necesitamos desarrollar más antibióticos, distintos y más fuertes?
Un artículo aparecido en “La Vanguardia” hace unos años, bajo el título “¿Necesitamos más antibióticos?, firmado por Jordi Vila, consultor del Servicio de Microbiología del Hospital Clínico de Barcelona y profesor de la facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, planteaba que los antibióticos podrían quedar obsoletos en pocos años y que esta posibilidad desalentaba a la industria farmacéutica para seguir investigando. Porque la investigación es cara y dado que se ha demostrado que los antibióticos son perecederos porque los microorganismos se adaptan y se hacen resistentes, pues la industria se lo piensa, antes de lanzarse a nuevas experiencias caducas porque “se ha estimado, decía el autor, que el coste del desarrollo de un nuevo antibiótico puede ser de 800 millones de dólares, por lo que la industria farmacéutica debe vender muchos antibióticos para compensar la inversión inicial. Desde el punto de vista económico, a la industria farmacéutica le es más rentable desarrollar un fármaco para una enfermedad crónica que para una enfermedad infecciosa aguda”.
- Y en realidad es a lo que estamos asistiendo, a la creación de terapias que no curan, sino que solo estabilizan la enfermedad y que se han de tomar toda la vida. Esto responde a los intereses de la industria: curar el síntoma y no la causa de la enfermedad.

Pero, volviendo a los antibióticos, la realidad es que los necesitamos porque, siguiendo al mismo autor: “Las infecciones siguen siendo una de las causas de mortalidad más importantes en todo el mundo. En Estados Unidos, cada año, unos dos millones de personas adquieren alguna infección bacteriana y en 90.000 de estas infecciones el resultado es fatal. El 70% de estas infecciones están ocasionadas por microorganismos resistentes por lo menos a uno de los antibióticos comúnmente utilizados en el tratamiento de las infecciones”.

Pero no hay que perder de vista que los antibióticos no curan
De hecho, los profesionales coinciden que hace unos años la resistencia a los antibióticos no era tan significativa como lo es en la actualidad.
El doctor Ferran Dalet Escribà, jefe de Microbiología de la Fundación Puigvert, un gran profesional del laboratorio y gran auxiliar de los clínicos, está en la línia de Jordi Vila y nos explicaba que es cierto este aumento de resistencias por parte de los microbios y que ello dificulta la elección de antibiótico.
Pero, nuestro interlocutor insistió en dejar claro, antes de seguir con el tema, de que “hay que tener presente que los antibióticos no curan, sólo matan al agente patógeno. Porque este concepto es esencial y ha de ser tenido muy en cuenta por parte de los clínicos que recetan los antibióticos. Una cosa es curar y otra exclusivamente matar al agente patógeno. Porque, entonces, si hay una enfermedad de base, ésta no se soluciona. Y no se puede ser ligero en esta consideración, porque esto en la clínica diaria y como base de futuro, es esencial”.
- La conclusión es si a los antibióticos cuando son necesarios. Sin abusar nunca de su utilización. Pero si también a las autovacunas que se han dejado de lado
Sexo y emociones: la química del cerebro

Daniel Goleman es autor de “El punto ciego”, un libro publicado poco después de la célebre “Inteligencia emocional” que pasó casi desapercibido, pero que tiene gran trascendencia en la interpretación de la piscología del autoengaño. Viene a decir que el cerebro sabe autoprotegerse y por ello es capaz de filtrar la información que recibe, de manera que suprime muchas percepciones negativas porque no las registra o toma conciencia. De manera que ignora esa información negativa que le llega al no dejarla pasar al nivel de la conciencia que es lo mismo que si entrara en el cerebro sin ser registrada.

Ese estado o acto inconsciente es lo que Goleman denomina “el punto ciego”, el responsable de bloquear la atención con el fin de disminuir el impacto de la emoción negativa o decepción. Y el mismo autor escribe que este “punto ciego”, tan benificioso para el autoengaño como recurso para ganar en estabilidad emocional, es también negativo o puede ser peligroso cuando se abusa de él o este autoengaño escala áreas que nos perjudican.
- Y desgraciadamente, ese “punto ciego” funciona a pleno rendimiento en el amor pasión, fruto del enamoramiento.
En ese estado, no es que no veamos los defectos de la persona amada, es simplemente que no los queremos ver y los negamos o nos autoengañamos diciéndonos que vamos a cambiar a este individuo ignorando que la gente podemos evolucionar, pero nunca cambiamos.
El cerebro, como muy bien sintetiza Jean Didier Vincent en “Biología de las pasiones”, tiene sólo dos entradas y salidas: la nerviosa y la humoral.
La primera deja pasar al cerebro los datos recogidos a través de nuestras percepciones sensoriales. Y la humoral consiste en la secreción de humores. Es el rol de los neurotransmisores, hormonas y neurohormonas que trabajan previamente impulsados por las percepciones o por estados anímicos o fisiológicos.
Las neuronas possen la capacidad de transmitir señales de naturaleza eléctrica. Y los neurotransmisores, hormonas y neurohormonas impulsan a las neuronas para desarrollar acciones o emociones o contrariamente, las acciones o emociones provocan secreciones de esta índole en un viaje de ida y vuelta.

Amores y amores
Antes de seguir adelante con el papel del cerebro en las emociones y en la sexualidad, me gustaría, a modo de introducción, clasificar los amores o emociones sexuales en función de la situación o de la preparación emocional del individuo en el momento del encuentro.
La experiencia nos advierte que no es igual ningún sentimiento aunque sean todos de amor y que no hay amores iguales. Lo cierto es que los sentimientos varían quizá porque nosotros también evolucionamos. Con los años, no vemos las cosas de la misma manera y ni siquiera nuestros sentimientos tienen las mismas dimensiones, quizá es que éstos van ligados a la biología de los neurotransmisores y de las hormonas y la cantidad y calidad de secreciones no son las mismas atodas las edades.
Así que dos cosas influyen en esta evolución sentimental de las personas: los años, dicho el concepto en ambiguo, lo que se traduciría en distinta cantidad y calidad de secreciones y la evolución natural progresiva de la forma de enfoque de los sentimientos, después de experiencias que los han hecho evolucionar positiva o negativamente; porque hay que admitir que las vivencias anteriores rigen siempre nuestras actitudes ante la vida y ante las personas. Y vamos a ser mejores o peores, más sensibles o más fríos en función de las vivencias infantiles vividas y las de adultos sucesivamente.
Así que, yendo al grano: no es lo mismo un primer amor, que un gran amor, que un amor de emergencia o que un amor sereno, nacido de la amistad. Son versiones distintas del amor. Los tres primeros estarán cargados de pasión y el cuarto de ternura, que son sentimientos distintos. Pero los tres primeros, aún siendo parecidos en el sentimiento dominante, la pasión, prsentarán diferencias. Veamos.
-¿Qué es, por ejemplo, un amor de emergencia?
- Puesto que casi todos saben que es un primer amor o un amor pasional, un amor de emergencia es aquel que aparece en un momento dado en el que necesitamos ardientemente un soporte, un cariño, una caricia. Es como un salvavidas a tiempo. Y este amor de emergencia es algo personificado en alguien a quien te coges como un salvavidas en plena marea y sin saber nadar, simplemente para no ahogarte. Es como si te cogieras a un hierro candente, con el que te quemas todos los días y sigues aferrada a él. Puede que, incluso que en ese ardor de la calentura, te deje una profunda huella. Pero, a no haber sido por ese “maldito o bendito” punto ciego, tu ya sabías que eso no podía funcionar, lo intuías y te lo callabas. No querías concienciarlo.
- Entonces, ¿ por qué no podía funcionar? ¿Qué es lo que pasaba?
- Pues que posiblemente no habías elegido bien. O quizás es que, en el fondo, no tenías dónde elegir...
Estabas destrozada psíquicamente por alguna circunstancia de la vida, una decepción amorosa anterior, una soledad inmensa, o una angustioa extrema por algún contratiempo o ausencia. Y necesitabas con urgencia algún hombro en el que apoyar la cabeza. Alguien que te dijera que te amaba o que te abrazara, incluso, momentáneamente, te daba igual que supieras que era una mentira. Y a lo mejor, sin ese punto ciego, hasta tú intuías que también mentías.
- Pero era igual. Había que cubrir una necesidad. Se trataba de una emergencia emocional.
Todos hemos visto maravillosas películas de grandes amores en períodos de guerra. Eran amores de emergencia. Se me ocurre, por ejemplo, el maravilloso amor que no pudo ser entre Humphrey Bogart, Rick Blaine, en “Casablanca” e Ingrid Bergman como Ilsa Lund. Y hay muchos otros. Seguramente, pasada la guerra y en períodos normales no funcionarían, pero son grandes amores. Sin embargo, el análisis racional nos da la pauta de las grandes diferencias entre estas dos personas, tanto en formación, como en ascendencia e incluso en parámetro de valores.
Pero, además de los amores de guerra, los amores de emergencia nacen cuando la guerra es persona, íntima e interna y no sólo social y en el entorno. Son momentos o circunstancias personales de desafectos, de decepciones... Y en los que uno/una no domina para nada el timón de su vida.
Y puede, seguramente que el personaje que se te acerca en estas circunstancias éste igual que tú, en la misma emergencia. Y, en aquel momento, tenéis muchas cosas en común, muchas necesidades compartidas y quizá penséis que esto constituye el gran vínculo de vuestro amor, sin atinar que se trata de algo perentorio y circunstancial, más ligado a la realidad que a vosotros mismos.
Un día te despiertas al lado de una persona que te das cuenta de que la desconoces, no sabes nada de ella o siemplemente lo que sabes, no te gusta. Piensas que hasta soñado todo este pasaje junto a ella. Y resulta que no, nada de sueños, los has vivido.
- El punto ciego dejó de funcionar...
Puede que mires la vista hacia atrás y quieras reconstruir tu vida en el punto en que la dejaste cuando esta persona, tu amor de emergencia, entró en tu vida. Pero puede que no te atrevas, porque opines que es demasiado tarde. Has creado demasiados vínculos o ciertas situaciones sociales, familiares o económicas, difíciles de desentelarañar. Y sigues el camino, una trayectoria en la que tu ya no dominas los hilos de tu vida, sino que eres una triste marioneta en tu biografía. Quizá intentes el pacto de amistad para salir airoso/a. O quizá el de cada uno su camino dentro de un orden. O simplemente te desvincules lo que puedas y te salves del compromiso.
- Y como todos sabemos, en el fondo, la prisa es mala consejera. Y ésta es hija de la propia emergencia.

La alimentación y la piel

M. D. Muntané

Nuestra abuela nos prohibía el chocolate cuando aparecían los primeros granos en nuestra adolescencia. Sin embargo, lo cierto es que luego nos han dicho que la alimentación no influye en la piel, que al metabolismo, sólo se le respondabiliza en Dermatología en lo que se refiere a la cuestión hormonal, ligada asimismo a la caída de pelo.
La asepsia, lociones, cremas y tratamientos locales han sido durante décadas los tratamientos oficiales del acné.
Pero, ahora, las investigaciones vuelven al camino de la abuela y al de Hipócrates: “Somos lo que comemos”. O como afinó Linus Pauling: “Somos lo que absorbemos”.

- ¿Qué sucede entonces cuando comemos y absorbemos mal? ¿A dónde va a parar lo que comemos que no se metaboliza bien porque el intestino no lo absorbe bien digerido o bien metabolizado y pasa al torrente circulatorio sin este paso previo? ¿Cómo y por dónde es excretado este alimento no digerido, si no es directamente expulsado en el intestino?

Estos interrogantes son vitales para los médicos biologistas y también para los profesionales adscritos a la Medicina Sistémica porque corresponden a su filosofía estricta: el análisis de procesos. El problema, -y sentimos reiterarnos y hacernos pesados - es que la Medicina Alopática tradicional acostumbra a “luchar contra”, en lugar de indagar en el proceso patológico. Es como si un juez mandara a la cárcel o a la horca al posible asesino sin un juicio previo y sin un análisis de todo el procedimiento. Vemos normalmente que la medicina tradicional si es una bacteria la provocadora de una patología, receta antibiótico al paciente, si es una inflamación, un anti-inflamatorio, y si es un virus, un retroviral, si lo hay específico. Y si es un cáncer: quimioterapia para envenenarlo, radioterapia para quemarlo... o cirugía para destruirlo.

- ¿Alguien se pregunta si hay víctimas o efectos colaterales o por qué o cómo ocurrió este percance o proceso?

En cambio, la Medicina Ortomolecular o la Medicina Biológica se preguntan por las causas de una patología o enfermedad, e intentan suprimirlas, anularlas o volver atrás el proceso. Y en el caso de la Medicina Sistémica, ésta se interesa particularmente por el proceso. En esencia, porque la sistémica se basa, precisamente, en el análisis de los procesos. Es una ciencia fenomenológica. Así que la Medicina Sistémica estudia el proceso en particular, e intenta resolver el problema en función de este proceso que siempre resulta ser global, metabólico o sistémico y por ello, encauza la terapia bajo este mismo prisma.
La Nutriterapia o Micronutrición, hoy en día, es una ciencia, la Ciencia del Metabolismo. Aquélla que se ha abocado en el conocimiento de la homeostasis y sus desequilibrios, producidos por la alimentación, ya sea como consecuencia de una mala dieta o por fallos de absorción, léase: intolerancias alimentarias o alergias; o bien déficits vitamínicos, de aminoácidos, de oligoelementos o de enzinas.
Así que, volviendo a la Dermatología, el tratamiento local es perfecto para curar lo que se ve. Pero no resuelve el proceso. Curaremos un grano y saldrá otro, simplemente, porque si existe una intolerancia alimentaria, volveremos a comer lo mismo y se repetirá idéntico proceso de excreción inadecuada, aunque es cierto que una patología puede ser multifactorial y deberse a varias causas qe se suman.
Analizaremos, a continuación el criterio sobre varias patologías, hechos por dermatólogos y por médicos biologistas. Así, el lector tendrá la posibilidad de analizar ambos criterios y elaborar con ellos el suyo propio.



Dr. Antonio Marco, especialista en Medicina Natural, Biológica y Ortomolecular:
“La psoriasis es una enfermedad cutánea autoinmune que afecta entre un 1-3% de la población. Se trata de una enfermedad genética que afecta al sistema inmune. Y se ha comprobado que está relacionada con gen específico en el 55-60% de los casos. Se calcula que existen más de 125 millones de personas en el mundo afectadas por la psoriasis, una dolencia que cursa con brotes. Hasta el momento, se desconocen las causas, aunque sabemos que está relacionada con situaciones de schock psicológico, estrés o virus lentos. Sintomáticamente, aparecen manchas eritematosas en la piel, que pueden ser pequeñas como puntos, o más amplias. Su localización inicial es en codos y cuero cabelludo, con placas que pasan a tener escamas produciendo una descamación, que no es contagiosa. Un 30% de los pacientes con psoriasis pueden padecer artritis psoriásica”.
Desde la perspectiva biológica, los análisis que solicita el doctor A. Marco se basan en el punto de vista proteómico básico: PBC.
“Así como es preciso, añadiría el especialista, averiguar si existen déficits de oligoelementos, como el zinc (que es un inmunomodulador o regulador hormonal). También de selenio, (porque se ha visto que existe una correlación entre la gravedad de la psoriasis y su duración, con la disminución de selenio y la actividad de la glutatión peroxidasa). También se solicitan los niveles de las vitaminas A y C. Glucosa e insulina, porque los psoriásicos pueden tener resistencia insulinica y aumento de insulina o glucosa”.
“También es importante conocer el nivel de aminoácidos como la taurina. En mi experiencia, nos diría el doctor Antonio Marco, de Valencia, un 100% de los pacientes con psoriasis tienen un déficit de taurina, la cual es necesaria para la detoxificación hepática, ya que es antioxidante. Y es importante, asimismo conocer los niveles de las células Natural Killer, porque los psoriásicos las suelen tener normal bajo o bajo. Y asimismo, sabemos que la 25 hydroxivitamina D, sirve de tratamiento, porque su déficit o niveles deficitarios están relacionados con una mayor agresividad de la enfermedad. Y finalmente, otro de los niveles a conocer será el del ácido fólico”.

Tratamiento
Según las pautas marcadas por el doctor Antonio Marco, será preciso tratar la psoriasis:
- Detectando y eliminando alergias alimentarias, ya que podrían provocar inflamación intestinal, con aumento de toxinas intestinales y de poliaminas
- Control del estrés, porque, al igual que otras enfermedades autoinmunes, el estrés y los conflictos psicológicos están relacionados con su expresión y avance.
- Control de alimentos, evitar el alcohol, ya que la toma de alcohol está relacionada con el incremento de la severidad de la psoriasis, porque éste aumenta la absorción de toxinas intestinales y disminuye la actividad del glutation peroxidasa en los eritrocitos. Evitar grasa, sustancias oxidativas, café, azúcar blanco, y refinados, pasteles. Tomar fruta, verdura, cereales, a poder ser biológicos o de cultivo biodinámico. Tomar fibra, evitar carne roja que favorece la producción de ácido araquidónico, precursor de las citokinas inflamatorias.
- Hay que detoxificar el hígado en ambas fases I y II con NAC ( precursor del glutation R,) y con taurina.
- Mejorar el ciclo de Krebs con A fumarico caps , para adulto 500 mgrs día, para niño 200-300 mgrs
- Omegas 3 sobre todo EPA, más antinflamatoria. La EPA compite con el ácido araquidónico, inhibiendo la producción de citokinas inflamatorias como los leucotrieno e interleukinas 6
- Cúrcuma , antioxidante, antinflamatoria, 2 gramos al día.
- Acido fólico en forma activa o methylfolate, ya que muchos pacientes con psoriasis suelen tener disminuido el ácido fólico. (Bibliografía: Maleaba M, Gisondi P et al “Plasma homocysteine and folate levels in patients with chronic plaque psoriasis “ Br J Dermatol, 2006; 155(6).
- Vitamina D 3, en dosis altas, por ejemplo un adulto 5000 ui semanales tomadas un día.
- Probióticos, ya que suele existir una disfunción intestinal, con disbiosis intestinal.

Doctora Cristina Zemba, dermatóloga, máster en medicina Antiaging y docente en micro-nutrición:
“Ya vimos, no hace mucho contigo que la postura dermatológica oficial frente al acné fue, durante muchos años, que la dieta no influía en esta patología y que sin embargo, en los últimos 3 o 4 años han aparecido algunos artículos que sí se interesan en este tema. Te omentaba algo que me parece un avance extraordinario, ya que en el último congreso de la Academia Americana de Dermatología, hubo investigadores que aceptaron que una dieta de bajo índice glucémico había ayudado a los pacientes con acné. Desde luego, mi opinión es que la dieta puede agravar o mejorar el acné, y hay amplia documentación científica al respecto. Por tanto, la dieta, puede y debe ser una primera medida. Es mi opinión que te reitero”.
Otra de las cuestiones a las que se refería la doctora Zemba es que “ el problema es que no dominamos el rol funcional de todos los oligoelementos o de todos los aminoácidos o de todas las vitaminas. Y en el nivel molecular, ya no hablemos de nuestra ignorancia que es mucha. Y estamos justo entrando en el estudio serio del nivel funcional de la célula”.
Y desde esta perspectiva, la doctora Zemba se refería a la necesidad de formar a los médicos en Micronutrición, una asignatura pendiente en los estudios médicos.























El premio Nóbel de Medicina Richard Roberts ha denunciado la forma antiética de trabajo de las multinacionales farmacéuticas, las cuales anteponen sus beneficios a la salud comunitaria, investigando sólo líneas de control de síntomas sin llegar a curar, porque la curación no es rentable.
En otros casos, como se ha visto en el SIDA, la investigación ha llevado a cronificar la enfermedad debiendo ser tratada toda la vida, sin curarala porque esta línea de investigación no conducía a un resultado suficientemente rentable.
Richard Roberts también se ha hecho eco de los estudios de ProPublica, que ha dado a conocer los millones de dólares que han pagado las compañías en los años 2009 y 2010 a médicos de todo el mundo con el fin de promocionar sus medicamentos. Y las cifras sólo incluyen 281 millones dólares que corresponde únicamente a siete compañías farmacéuticas, las cuales se han visto obligadas a declararlo porque están en proceso de cumplir la ley de trasparencia Physician Payments Sunshine Act que obligará desde el 2013 a todas las compañías a revelar los pagos que hacen a los doctores en Estados Unidos.
Las compañías que más gastaron fueron AstraZeneca, Cephalon, GlaxoSmithKline, Eli Lilly, Johnson & Johnson, Merck and Pfizer. Entre estas compañías vendieron el 36% de los más 300 mil millones de dólares en medicamentos prescriptos que la industria generó en Estados Unidos en el 2009. El Lilly, la que más pagó a doctores, en algunos caso hizo pagos repetidos al mismo doctor modificando las iniciales del nombre del beneficario.
Denuncia del premio Nóbel de Medicina Richard Roberts contra las multinacionales farmacéuticas. Algo que ya sabíamos pero que adquiere importancia en función de quién lo dice.


LAS CLAVES DEL ENVEJECIMIENTO
La velocidad de envejecimiento es distinta para los distintos individuos, por lo que el proceso de deterioro no es necesariamente fiel reflejo de la edad cronológica en todos ellos.
Es la edad biológica la que establece una relación real con las alteraciones que aparecen en las distintas funciones del organismo. De esa velocidad de envejecimiento es responsable en parte la carga genética, pero en mucha mayor medida la propia forma de vida.
La alimentación junto con el ejercicio son los dos pilares fundamentales que pueden enlentecer el deterioro de las funciones fisiológicas que ocurren con los años y en ciertos casos, una dieta distinta ncluso puede hacer reversibles, aunque sea solo parcialmente, algunas de las funciones deterioradas con el proceso vital.
Los hábitos dietéticos y el ejercicio influyen sobre los elementos oxidantes e inflamatorios del organismo actuando como elementos protectores (antioxidantes y antiinflamatorios). Se establecen así las bases de los tratamientos antienvejecimiento, que pretenden proporcionar “el mejor trato posible " a nuestro organismo. Son la dieta sana, el ejercicio moderado y los suplementos alimentarios con acciones variadas pero fundamentalmente antioxidantes.
Si damos una dieta rica en antioxidantes naturales como el resveratrol procedente de las uvas, estimulamos el sistema inmunitario a base de ejercicio moderado y reducimos la ingesta de proteínas animales y de grasas saturadas y aumentamos las monoinsaturadas del aceite de oliva y los omega 3 antiinflamatorios, conseguiremos así retardar la velocidad de envejecimiento. Por un lado, porque disminuimos las oxidaciones y la inflamación, y por el otro, porque estimulamos a un grupo de genes denominados sirtuinas que nos protegen del envejecimiento.
En algunos casos, con todas estas maniobras, se puede conseguir incluso hacer parcialmente reversibles algunas de las alteraciones mencionadas.
Por todo ello, tiene un enorme interés la posibilidad de modificar nuestra dieta diaria de forma que nos ayude a prevenir algunas de las manifestaciones del envejecimiento. De esta forma, se podría retrasar la aparición de algunas enfermedades de tipo degenerativo, y se podría mejorar la capacidad y la independencia de los ancianos. En definitiva, se trataría de “añadir vida a los años, en lugar de años a la vida”. Lo verdaderamente importante es aumentar la calidad de vida y la consiguiente independencia.
Teniendo en cuenta los elementos que hemos comentado anteriormente, hay que aumentar en la dieta la cantidad de verduras y de pescados por encima de la toma de carnes. Recuerden la necesidad de disminuir las proteínas y de proporcionar antioxidantes a la dieta. También hay qie cuidar que los guisos presenten una proporción de proteínas pequeña. En los postres, predominarán las frutas por motivos parecidos. Se prescinde de la nata de leche y se sustituye por aceite de oliva o en algunas ocasiones por leche de soja y/ o yogurt.
CARMEN CENTENO DIAZ
JESUS A.F.TRESGUERRES

LA ALIMENTACIÓN COMO ELEMENTO RETARDANTE DEL ENVEJECIMIENTO
Comer más de la cuenta, envejece. En pocas cosas están los científicos tan de acuerdo como en esto. Sus resultados son evidentes. Animales que comen una dieta sana y escasa viven más y mejor que aquellos que comen cuanto quieren, que siempre es demasiado. Esto se descubrió en los años 40 del pasado siglo, al ver que distintos tipos de roedores estaban mas sanos y llegaban a vivir mas de un 35% mas cuando se sometían a una dieta hipocalórica. En los años 80, se retomaron los estudios, esta vez con monos rhesus y 18 años más tarde podemos decir que al igual que con los roedores, los monos con una disminución calórica del 30% están mucho más sanos que los que comen lo que quieren. Si en los monos funciona…significa que en los humanos también ha de hacerlo.
Este descubrimiento es un contratiempo para alguien que como nosotros disfruta comiendo y cocinando y al mismo tiempo quiere envejecer bien y disfrutar de la vida con una buena salud. Sin embargo de nuevo la ciencia vuelve en nuestra ayuda; de forma que recientemente hemos sabido que basta con la reducción de proteínas en la dieta para tener los mismos efectos que con una reducción calórica….sin tener que quedarnos con hambre. Como los pescados tienen un contenido proteico casi la mitad que las carnes deberemos procurar darles prioridad. Igualmente a las proteínas vegetales contenidas en las legumbres.
En el libro "Comida antienvejecimiento" tuvimos la intención de transmitir las ideas básicas de una buena alimentación teniendo también en cuenta la mencionada reducción de proteínas para preparar recetas apetitosas y sanas que nos hagan seguir disfrutando cada comida a la vez que aporten las ventajas parecidas a las de la reducción de calorías. Además pretende también incorporar otros conocimientos recientes para preparar recetas saludables. Por ejemplo tener en cuenta el índice glucémico de los alimentos a base de hidratos de carbono o aumentar la proporción de otros alimentos ricos en distintas variedades de antioxidantes o anticarcinógenos como son las verduras y frutas.
Hemos intentado documentarnos bien, leyendo y buscando datos e ingredientes que ayudaran a elaborar recetas sabrosas, ricas y sanas con una reducción de proteínas de alrededor del 30%. Sobre todo disminuyendo proteínas animales como las de las carnes rojas. Para ello no hemos dudado en sustituir algunos elementos habituales de nuestra cocina , sustituyéndolos en algunos casos por ingredientes de otras culturas diferentes. Además es importante recalcar los pasos principales a seguir, para poder adaptar también las recetas tradicionales españolas y aplicarlos de manera sistemática cada vez que compremos los alimentos y los cocinemos.
También está todo el mundo de acuerdo que debemos disminuir el aporte de grasas pero sobre todo de las “saturadas”, de las malas, que además incrementan el colesterol y facilitan la acumulación grasa en los vasos sanguíneos, la llamada arterioesclerosis.
Sin embargo la primera alegría con que nos encontramos es precisamente el aceite de oliva. Su consumo nos llena los platos de sabor y si bien engorda igual que otros aceites su grasa es sana y cardiosaludable ( monoinsaturada en forma de acido oleico ) y podemos utilizarlo hasta en los postres sustituyendo a la mantequilla. Su riqueza en polifenoles antioxidantes supone además un beneficio extra.
La segunda alegría nos la brindó el Dr. Enrique Campillo, catedrático de Fisiología de la Facultad de Medicina de Badajoz quien resalta en su libro "Alimentos y Salud", que “el cerdo ibérico es en realidad un olivo con patas, pues su tipo de alimentación le hace tener grasas fundamentalmente monoinsaturadas, como el oleico”.
Todas las recetas elaboradas con cerdo ibérico serán mas sanas y mas cardiosaludables de lo que inicialmente podríamos pensar; desgraciadamente engordan igual que el cerdo común, pero podremos comerlas sin temor a estar sobrecargando con grasas saturadas “malas” nuestro sistema cardiovascular y fomentando la arterioesclerosis. Sobre todo el jamón ibérico de bellota es excelente aunque su contenido elevado en sal suponga un cierto problema. Otros productos del cerdo ibérico ricos en grasas monoinsaturadas combinados con legumbres, nos permiten comer judías, garbanzos, lentejas en la forma tradicional y saludable de la dieta mediterránea.
La tercera alegría nos llega en forma de oca y constituyó una verdadera sorpresa. Tras comprobarlo en varias fuentes el foie y derivados de oca o pato (magret, confit) tienen grasas con una composición similar a nuestro cerdo ibérico y aunque naturalmente engordan……son cardiosaludables, al revés de lo que veníamos pensando.
Conviene además ir incorporando a nuestra dieta productos menos comunes como los germinados, las flores, los zumos de hoja verde, las algas …y técnicas como el ceviche y los carpaccios y así obtendremos una variedad de recetas sanas, rápidas y muy ricas.
Después de todo la cosa no esta tan mal. Si a una dieta rica en verduras, frutas, pescados, y carnes blancas cocinados con aceite de oliva le añadimos de vez en cuando una alegría adicional como nuestro cerdo ibérico, la oca y el pato en todas sus variedades y nos animamos a incorporar los germinados, algas y flores, podemos organizar una dieta variada y sana para disfrutar comiendo lo necesario y envejecer sin prisa. De todo esto trata este libro.
En realidad todas las recetas mencionadas en el libro corresponden a algunos de los platos que hemos disfrutado en nuestra casa a lo largo de los dos últimos año y las fotos las hemos hecho nosotros de todos ellos.

AUTORES: CARMEN CENTENO DIAZ
JESUS A.F.TRESGUERRES





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