La cebolla

La cebolla es un alimento con diversas acciones biológicas. En primer lugar, es un buen desinfectante, de manera que en caso de no contar con alcohol o coñac para desinfectar, puede ser útil la cebolla. Ingerida, protege contra enfermedades infecciosas tanto respiratorias como del intestino.
Contiene muchas vitaminas, como la A, la B, la C y la E. Y también contiene sales minerales como el azufre, el calcio, el sodio o el magnesio, el potasio y la sílice. Se utiliza asimismo en procesos depurativos, ya que sabemos que en su calidad de desinfectante actúa eliminando las impurezas de la sangre.
Hay incluso quien la aconseja como depurativo dérmico, aunque en este caso, habrá que actuar “a posteriori” para eliminar su olor.

Su capacidad para hacernos llorar es consecuencia de un principio activo muy volátil que se denomina “alilo” que contiene estas propiedades desinfectantes, antibacterianas y fungicidas. Contiene glucoquinina que es una sustancia hipoglicemiante, considerada como una insulina natural y vegetal, la cual ayuda a combatir la diabetes.
Es considerada un alimento antiaging porque refuerza la inmunología o defensas del individuo, al tiempo en que lo protege de enfermedades contagiosas, reduce los niveles de colesterol y de ácido úrico, así como la agregación plaquetaria. Con lo cual es un buen agente anti-trombosis.





Saludable-mente: web de Salud con las las últimas noticias sobre Medicina y con especial atención a la Medicina Ortomolecular y al metabolismo humano que es el que mueve la maquinaria humana.